martes, 25 de noviembre de 2008

CUIDADO DEL AMBIENTE LAVORAL

Cuidemos nuestro ambiente laboral

Existen factores que producen enfermedades o trastornos laborales, que si no se detectan a tiempo pueden llegar a ser incómodos para desarrollar las rutinas normales.
El síndrome del edifico enfermo ha sido definido por la Organización Mundial de la Salud como “un conjunto de enfermedades originadas o estimuladas por la contaminación del aire en espacios cerrados”, por falta del buen mantenimiento de las instalaciones y específicamente por el poco cuidado que le damos al ambiente.

Entre los factores causantes del síndrome están:
1. Los relacionados con la calidad del aire (contaminantes, humo de cigarrillo, polvo, olores y ventilación inadecuada la cual se detecta por la acumulación de dióxido de carbono, en concentración mayor que 300 partes por millón).

2. Los del aspecto microclimático (humedad y temperaturas).

3. La contaminación biológica (hongos, ácaros, bacterias).
4. Parámetros físicos (ruido, iluminación, diseño ergonómico).

5. Factores psicosociales que ocupan un amplio abanico, desde problemas de horario laboral, hasta la multitarea, el estrés, etc.

Síntomas

Dependen del contaminante o condición adversa. Algunos síntomas pueden ser: jaquecas, resfriados persistentes, mucosidad, irritaciones, resequedad en la piel, somnolencia y opresión en el pecho.Cuando se habla del síndrome, a su vez se está hablando de cuadros alérgicos y no alérgicos en las personas. Es por esto que las alergias ocupan un lugar muy importante, dependiendo de los antecedentes patológicos de cada individuo.


Prevención del problema

Una de las causas principales del síndrome es el humo de cigarrillo esparcido en el ambiente. Este humo contiene monóxido de carbono, formaldehído, benzopirenos y muchos otros materiales químicos que presentan alto riesgo para la salud, ya que los no fumadores expuestos al humo ya exhalado por otra persona pueden sufrir infecciones del oído interior, asma y cáncer en pulmones. El humo de cigarrillo es un agente cancerígeno confirmado. La importancia radica entonces, en sensibilizar a los fumadores para que eviten el consumo en espacios cerrados o limitados para la circulación continua de aire.Es necesario mantener un ambiente de trabajo saludable y seguro. Un edificio que se administra teniendo presente la necesidad de una buena Calidad del Aire Interior, reduce en gran medida la probabilidad de problemas de salud serios.Para evitar que se conviertan en difusores de los contaminantes, los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado deben estar bien diseñados y recibir mantenimiento periódico.Formar cultura de no-contaminación laboral, con seguridad ayudará a prevenir y mejorar las condiciones de vida y trabajo de las personas en la organización.


¿Por qué hay que controlar el estrés?


El estrés se presenta en diversas situaciones y se da en diferentes niveles que afectan de alguna manera el desempeño de las personas. Por ejemplo cuando éste se encuentra en el nivel alto puede producirle daño al cuerpo, puede afectar sus relaciones personales y su desempeño en el trabajo o en la universidad. El estrés es parte de la vida. No se puede evitar por completo, lo que sí se puede cambiar es la manera de reaccionar frente a él, es decir, lo que pensamos, sentimos o hacemos cuando algo nos lastima, nos amenaza o nos desafía.Como el hombre es un ser biopsicosocial, requiere de los siguientes “recursos” para afrontar el estrés: potencial psicológico, potencial biológico y también el potencial social que todos somos. En función de ello, para afrontar las situaciones de estrés se requieren los siguientes recursos:


Recursos físicos de salud y energía. Manteniendo unos buenos hábitos de vida como dormir de 6 a 8 horas, comer balanceado y en horarios fijos, hacer ejercicio mínimo 3 veces a la semana. Disminuir o eliminar el café, el licor y el cigarrillo.


Recursos psicológicos. Tener una cosmovisión positiva y optimista. Un sistema positivo de creencias sobre sí mismo, sobre los demás y sobre la vida se convierte en importantes recursos de afrontamiento cuando la persona está inmersa en situaciones que, de una u otra forma, laceran su salud y bienestar. Una autoestima alta, donde la persona “se quiere” y se ve a sí misma como valiosa, hace que la persona se perciba como capaz de resolver los problemas, aún aquellos que otros consideran insolubles, y por ello los afronta persistentemente con esperanza y optimismo. Esta actitud, en tanto hace que la persona mantenga sus esfuerzos de afrontamiento en las más adversas condiciones, casi siempre la vida la gratifica con resultados alentadores.

Habilidad para solucionar problemas. La habilidad para buscar y encontrar la información necesaria, la capacidad de identificar lo que es y lo que no es en realidad el problema, la capacidad de generar alternativas múltiples de solución, priorizarlas y seleccionar aquellas más efectivas y eficientes, o la habilidad para ponerlas en práctica, se convierte en un excepcional recurso de afrontamiento a los problemas.


Habilidad social. La capacidad de escucha, de diálogo fluido, de precisión en las ideas, de sensibilidad para con el otro, etc. atrae a los demás y los pone en disposición de cooperar y colaborar en la solución de los problemas. Como los estos tienen lugar, no en un vacío sino en un contexto de relaciones interpersonales, un contexto en que –si asumimos que el hombre es un ser social por excelencia- es prácticamente imposible que los problemas -¡y su solución!- no tengan que ver con los demás, particularmente aquellos que tienen determinado grado de significación para la existencia de las personas concretas.


Redes de apoyo social y recursos materiales. Los recursos de afrontamiento de las personas además de internos (biológicos y psicológicos), son también externos (sociales y materiales) en tanto que en muchas ocasiones a la persona no le es suficiente aquello con lo que cuenta como individualidad sino que requiere de soporte fuera de él o ella. En este sentido resultan sumamente importantes las redes de apoyo social, concebidas como las redes de relaciones interpersonales en que está inmersa la persona, de las que se reciben tipos distintos de ayuda (emocional, instrumental, material, informativa, guía, etc.) que pueden ser decisivas para que ésta pueda afrontar exitosamente las exigencias de su vida cotidiana, más aún cuando se está “en problemas”. Una fuerte convicción religiosa, la fe en la justicia y la lealtad o cualquier otra sólida creencia existencial sobre los valores humanos o sobre Dios, favorece resultados positivos en el afrontamiento de los problemas.

MEDICINA PREVENTIVA Y DEL TRABAJO



MEDICINA PREVENTIVA Y DEL TRABAJO

Son todas aquellas actividades que se realizan para promover y mejorar la salud. Por ello efectuamos:
-Exámenes médicos de ingreso

-Exámenes médicos periódicos

-Semana de la salud Centralista


También ofrecemos:
-Servicio de Primeros Auxilios

-Botiquines en oficinas


Y como tareas tenemos:
-Investigación y análisis de enfermedades, determinando causas y estableciendo medidas preventivas

-Elaboración de estadísticas de morbilidad